Empresas y organizaciones ante el ODS 12

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12?

El progreso económico y social desarrollado en el último siglo ha estado ligado a una degradación ambiental que pone en peligro nuestro desarrollo futuro y nuestra supervivencia. Garantizar el bienestar de la población, a través del acceso a agua, energía, alimentos u otros bienes se traduce en un consumo de los recursos naturales presentes en nuestro planeta, y los modelos actuales de producción y consumo están agotando estos recursos y dañando los ecosistemas.

Desde los años 70 no ha parado de adelantarse el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra. En 2019, solo en 7 meses se consumieron todos los recursos naturales que son capaces de regenerar los ecosistemas terrícolas en un año. Y en España todos los recursos naturales se gastaron incluso 2 meses antes, 15 días antes que en 2018. A nivel mundial, vivimos como si tuviéramos 1,75 planetas a nuestra disposición y se calcula que la población mundial llegará a los 10.000 millones de habitantes para 2050, con esta cifra harían falta casi 3 planetas para contar con los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales.

La huella material, entendida como la cantidad total de materia prima extraída para consumo final, ha aumentado un 113% desde 1990. La demanda de materiales no se ha separado del crecimiento de la población ni del crecimiento del PIB en todo el mundo. Es imperativo invertir cuanto antes esta tendencia estableciendo medidas urgentes para frenar una sobreexplotación de los recursos y por tanto una mayor degradación del medioambiente.

Además, existe desigualdad en el reparto de los recursos. La huella material de los países de ingresos altos es mayor que su consumo nacional de materiales y es 13 veces el nivel de los países de ingresos bajos, lo que indica que el nivel de vida de las personas de las naciones más ricas depende en gran medida de los recursos extraídos de los países más pobres a través de las cadenas globales de suministro.

El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales, poniendo en marcha procesos para evitar la pérdida de alimentos, un uso ecológico de los productos químicos y disminuir la generación de desechos.

Asimismo, pretende impulsar los estilos de vida sostenibles entre toda la población, conseguir que el sector privado actúe bajo criterios de sostenibilidad e impulsar el cambio de modelo a través de políticas públicas, que eliminen los subsidios a combustibles fósiles y fomenten la contratación pública sostenible.  Además, se pretender fomentar un turismo sostenible, que genere crecimiento económico y proteja la cultura y productos locales.

«El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales»

Las empresas del sector privado juegan un rol clave para lograr estas metas, debiendo incorporar en sus modelos de producción y consumo criterios de economía circular, potenciando el consumo responsable entre sus grupos de interés y construyendo una cultura empresarial ligada al desarrollo sostenible. Esto les permitirá también alinearse con los requisitos que se establecen en las nuevas normativas que se están desarrollando en los últimos años en muchos países.

Además, en este ODS, en concreto en la sexta meta, se especifica la importancia de que las empresas en la acción y el reporting de su contribución al desarrollo sostenible: “alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes”.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 12?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 12. Hay determinadas empresas cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este Objetivo, como las del sector agroalimentario o las del sector industrial. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.

En el ámbito interno:

  • Incorporando el ODS 12 en la visión empresarial, en las políticas y estrategias, y desarrollando objetivos e indicadores de sostenibilidad en todos los productos y servicios.
  • Integrando criterios de economía circular en la organización, mediante políticas de prevención, reducción, reutilización, reciclaje y valoración de residuos, adaptando prácticas sostenibles y reflejándolas en los informes de sostenibilidad.
  • Combatiendo el desperdicio alimentario en toda la cadena de valor y reduciendo las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción, distribución y suministro, en colaboración con proveedores, consumidores, minoristas y gobiernos.
  • Impulsando la eficiencia energética en toda la cadena de valor, incluidas la extracción, la fabricación, el embalaje y la logística, potenciando el uso de energías renovables.
  • Implantando medidas para optimizar el uso del agua y fomentando la reutilización hídrica en la extracción de materiales y transformación de productos.
  • Minimizando la contaminación atmosférica, hídrica, del suelo y acústica y los residuos en los procesos de producción y distribución de productos y servicios. Impulsando operaciones limpias, a través de elementos libres o bajos en sustancias tóxicas.
  • Diseñando los productos y servicios de la empresa para que hagan un uso eficiente de la energía y los recursos naturales en todas las etapas a través de la cadena de valor.
  • Retirando gradualmente del mercado aquellos productos y servicios que impliquen un consumo excesivo de energía y de recursos naturales.
  • Extendiendo la vida útil del producto puesto en el mercado.
  • Utilizando materiales biodegradables, reciclables o reutilizables en la producción de productos y servicios colaborando con la cadena de valor.
  • Invirtiendo en ecoinnovación para el desarrollo de prácticas y tecnología más sostenible.
  • Potenciando prácticas con el menor impacto negativo sobre la biodiversidad y los ecosistemas y potenciando aquellas que impacten de forma positiva sobre el medioambiente, la sociedad y la economía.
  • Fomentando el negocio con proveedores locales bajo criterios de sostenibilidad, reduciendo el impacto sobre el medioambiente del transporte de productos y servicios e impulsando una económica local sostenible.
  • Formando a empleados, proveedores y cadena de valor en su conjunto en prácticas y pautas de producción y consumo sostenible.
  • En el caso de las empresas del sector agroalimentario, realizando auditorias para determinar cómo y por qué se desperdician alimentos y optimizar el proceso.
  • Potenciando el ecoetiquetado en los productos de la empresa y proporcionando información transparente y fiable a los consumidores y otros grupos de interés.
  • Optimizando los envases de los productos de la empresa, utilizando materiales biodegradables y disminuyendo los desechos y la contaminación que generan.
  • Estableciendo objetivo de reducción de residuos aspirando a conseguir residuo cero.
  • Implantando sistemas de gestión ambiental y de ecodiseño certificados.
  • Realizando un informe de progreso o memoria de sostenibilidad, para informar a sus grupos de interés de las contribuciones e implicaciones de la empresa en materia de sostenibilidad y fomentando estas prácticas en su cadena de suministro.

En el ámbito externo:

  • Utilizando las actividades de la empresa para fomentar la producción y el consumo sostenible. Por ejemplo, una empresa del sector alimentario, redistribuyendo sus excedentes o una empresa del sector turístico, promoviendo la mano de obra, la cultura y los productos locales.
  • Participando en workshops y jornadas para difundir buenas prácticas en cuestiones relacionadas con la economía circular, los ecoproductos, los ecoservicios, el ecodiseño y el turismo sostenible.
  • Realizando proyectos para fortalecer la capacidad científica y tecnológica de los países en desarrollo, impulsando en ellos modalidades sostenibles de producción y consumo.
  • Colaborando entre todas las empresas del sector para potenciar prácticas y pautas de producción y consumo sostenible.
  • Creando una simbiosis industrial aprovechando las sinergias de empresas de una misma zona como puede ser un polígono industrial, buscando mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.
  • Participando en eventos relacionados con el reporting en materia de sostenibilidad, para fomentar la transparencia y la comunicación de las empresas con sus grupos de interés.
  • Creando herramientas que permitan una mejor gestión y control de la cadena de suministro por parte de las empresas, especialmente en relación a las pautas de fabricación de productos y servicios.
  • Llevando a cabo campañas de publicidad, marketing o sensibilización para fomentar las pautas de consumo responsable y sostenible entre la población de forma individual o en colaboración con asociaciones de consumidores u otras organizaciones de la sociedad civil.
  • Apoyando iniciativas y comprometiéndose públicamente a impulsar la transición hacia una economía circular. Por ejemplo, suscribirse en el Pacto por una Economía Circular.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG, universidades, sector público y otras empresas para realizar proyectos que contribuyan a generar modalidades sostenibles de producción y consumo.

Tres claves para acelerar el ritmo en la Década de Acción en ODS

El tiempo se agota. Nos quedan tan solo diez años para alcanzar las 169 metas propuestas y todavía no hemos avanzado lo suficiente. Si bien hemos progresado en algunos campos: se ha reducido a la mitad la pobreza extrema y la mortalidad infantil en todo el mundo y se ha duplicado el acceso a electricidad en los países en desarrollo; aún quedan áreas de mejora urgentes como el cambio climático o las desigualdades en y entre países, en las que incluso, se han dado pasos hacia atrás.

Viendo el estado de los ODS actual, no podemos evitar pensar en los efectos que ha tenido la pandemia en la Agenda 2030. Sin embargo, ya antes de que ésta estallara existía un amplio consenso en que la transformación no estaba siendo lo suficientemente rápida ni había tenido el suficiente impacto. De hecho, todos las estimaciones mostraban entonces que no se estaba avanzando al ritmo suficiente y que, de seguir así, la Agenda 2030 sería papel mojado.

Es por ello que, en septiembre de 2019, durante la 74ª Asamblea General de Naciones Unidas, el Secretario General Antonio Guterres hizo un llamamiento a gobiernos, empresas y sociedad civil para que intensificaran su acción sobre los Objetivos globales, declarando los próximos 10 años como la Década de Acción sobre los ODS.

Una década para la que Naciones Unidas ha identificado tres ámbitos clave sobre los que trabajar con el objetivo de acelerar el avance de los ODS:

1. Movilización:

La ONU afirma que para lograr la Agenda 2030 es necesario que todas las personas del mundo conozcan y tomen conciencia de la importancia de su impacto en la misma. Los datos muestran que actualmente 3/4 ciudadanos (el 74%) a nivel mundial afirma haber oído hablar de los ODS, un dato que, a pesar de ser bastante positivo, no resulta suficiente si tenemos en cuenta lo ambicioso de las metas marcadas.
Por ello, desde la Red Española del Pacto Mundial se alienta a las empresas a que actúen como activistas del cambio y generen un liderazgo colectivo. Todo ello con el fin de que la Agenda 2030 traspase las fronteras de los departamentos de RSE y sostenibilidad y permee en toda la organización. De este modo, a través del sector empresarial se estará llegando a la sociedad general, y aumentando la conciencia colectiva sobre el desarrollo sostenible.

2. Aumento de la ambición:

Naciones Unidas señala que, si los Objetivos marcados son ambiciosos, también deben serlo las acciones puestas en marcha para conseguirlo. En este sentido, todos los actores han de apuntar más alto y elevar su nivel de ambición, a través de compromisos y medidas claras, concretas y medibles que impacten a gran escala en los 17 ODS. Precisamente con este objetivo el Pacto Mundial de Naciones Unidas ha lanzado en los últimos años varias iniciativas dirigidas a aumentar la ambición empresarial en diferentes áreas críticas como el cambio climático o la desigualdad de género. Éstas son:

  • Business Ambition for 1.5°Ciniciativa que alienta a las empresas a establecer compromisos climáticos en consonancia con la limitación del aumento de la temperatura global a 1,5°C.
  • Target Gender Equality: este programa ayuda a las organizaciones a establecer objetivos empresariales ambiciosos en términos de representación y liderazgo de las mujeres.
  • SDG Ambition facilita a las empresas el establecimiento de compromisos cuantificables y con límite de tiempo alineados con los 17 ODS y a integrar la Agenda 2030 en sus modelos de negocio.

3. Soluciones innovadoras:

Ya en el Objetivo 9 de la Agenda 2030 Naciones Unidas deja constancia de que la innovación es esencial para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y es que ahora más que nunca, se requieren ideas y soluciones realmente innovadoras que sean capaces de cambiar las reglas del juego: acuerdos globales entre gobiernos y empresas, iniciativas sectoriales entre compañías, tecnologías que hagan posible lo imposible o inversiones sostenibles con un verdadero impacto sobre los ODS.

Para ello, debemos tener en cuenta que la innovación lleva aparejado el trabajo en equipo puesto que los grandes avances nacen de la unión. Por ello, impulsamos la colaboración entre actores a través de grupos de trabajo nacionales e internacionales y promovemos la difusión de buenas prácticas a través de nuestra plataforma COMparte.