Empresas y organizaciones ante el ODS 10

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10?

A pesar de los avances logrados en algunas áreas durante los últimos años la ONU señala que la desigualdad es uno de los mayores retos de nuestra era y supone un obstáculo no solo para el desarrollo, sino también para la paz, y para asegurar los derechos humanos en todo el mundo.

La desigualdad de ingresos entre los diferentes países del mundo sigue creciendo, incluso a pesar de que el 40% más pobre de los habitantes de la mayoría de los países han logrado mejorar sus condiciones. El 10% más rico de la población posee el 40% de los ingresos mundiales totales y algunos informes sugieren que el 82% de toda la riqueza creada en 2017 fue al 1% de la población, la más privilegiada, mientras que el 50% más pobre no percibió ningún beneficio. Los últimos datos publicados por Eurostat demuestran cómo la crisis ha afianzado las desigualdades territoriales en la Unión Europea, la riqueza se concentra cada vez más en las grandes capitales europeas. La brecha que separaba en 2017 el PIB por habitante de la región más rica de Europa y la más pobre de España, se ha visto aumentada en los últimos diez años en un 41%, solo cinco comunidades españolas tienen un PIB por habitante por encima de la media europea.

Paralelamente, también aumenta la desigualdad dentro de los países, en los países en desarrollo, la desigualdad ha aumentado a nivel interno en un 11%. Los datos más recientes de la oficina estadística de la Unión Europea muestran que en España el 20% de la población con mayores ingresos recibe 6,6 veces más recursos que el 20% de la población con menores niveles, situándola como el cuarto país más desigual de la Unión Europea. Los registros del Instituto Nacional de Estadística apuntan que la mayoría de las regiones españolas que en 2000 tenían una renta per cápita por debajo de la media no han ganado posiciones, incluso algunas han sufrido un retroceso en su posición.

Esta desigualdad de ingresos perjudica, asimismo, la igualdad de oportunidades entre las personas, especialmente en el acceso a un trabajo digno o a servicios sanitarios y educativos. Además, existen determinados grupos vulnerables, como los migrantes, las mujeres o las personas con discapacidad, que sufren una mayor desigualdad de ingresos y oportunidades, por lo que requieren soluciones ajustadas a su contexto particular. Muestra de ello son los datos que reflejan que 3 de cada 10 personas con discapacidad en activo en España estaban en paro en 2017.

Los migrantes son uno de los grupos que sufre mayor desigualdad, aunque en las últimas décadas se han derribado algunas barreras para facilitar una migración ordenada, segura, regular y responsable, aunque esta dista de ser universal. Además, el cambio climático empieza a ser uno de los agravantes más fuertes para la migración por la necesidad de hacer frente a los efectos que ocasiona, como sequías o inundaciones.

La desigualdad constituye una amenaza para el desarrollo social y económico, debilitando el crecimiento de los países, fomentando la pobreza global, especialmente en relación a los grupos más vulnerables y mermando el sentimiento de realización y la autoestima de las personas.

El ODS 10 pretende reducir la desigualdad de ingresos y oportunidades entre países y dentro de ellos: reduciendo la pobreza en las zonas más desfavorecidas del planeta, promoviendo la inclusión social, económica y política de todas las personas, especialmente de los grupos vulnerables, impulsando políticas a nivel internacional para mejorar la regulación y el control de los mercados e instituciones financieras y alentando la cooperación al desarrollo y la inversión extranjera directa en las regiones que más lo necesiten.

Las empresas juegan un papel importante para conseguir alcanzar este Objetivo, proporcionando condiciones laborales dignas a través de toda su cadena de valor, especialmente para grupos desfavorables, redistribuyendo de forma más igualitaria los salarios a los empleados, implantando mecanismos para evitar la evasión fiscal y fomentando proyectos de cooperación al desarrollo.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 10?

En el ámbito interno:

  • Creando una cultura de derechos humanos en la empresa, a través de la implantación de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de Naciones Unidas.
  • Proporcionando condiciones laborales y sueldos dignos a los empleados y a través de la cadena de suministro, especialmente a proveedores que operen en países en desarrollo y a trabajadores migrantes, para asegurar que estas personas vivan en condiciones dignas.
  • Implementando políticas y procedimientos que hagan que las calificaciones, habilidades y experiencia sean la base para la contratación, colocación, capacitación y avance del personal en todos los niveles.
  • Adaptando la estrategia de negocio en la producción, distribución y comercialización de los productos y servicios para hacerlos más asequibles y accesibles para los consumidores de bajos ingresos.
  • Estableciendo procesos internos de transparencia para evitar prácticas de corrupción y de evasión fiscal, que impactan directamente sobre la desigualdad.
  • Involucración a colectivos vulnerables o personas con bajos ingresos en la cadena de valor; como empleados, distribuidores o proveedores para contribuir al aumento de sus ingresos.
  • Desarrollando las capacidades y formando a los trabajadores con salarios más bajos, para que puedan desarrollarse y ascender profesionalmente.
  • Adoptando políticas de igualdad dentro de la empresa, para proporcionar igualdad de oportunidades laborales a todos los trabajadores, independientemente de cualquier característica individual y fomentar estas prácticas en la cadena de suministro.
  • Proporcionando contratos en prácticas a jóvenes procedentes de entornos desfavorables, promoviendo la movilidad social y la diversidad en la empresa.
  • Proporcionando capacitación al personal sobre políticas y prácticas de no discriminación, incluida la conciencia de la discapacidad.
  • Ajustando el entorno físico para garantizar la salud y la seguridad de los empleados, clientes y otros visitantes con discapacidad.
  • Facilitando funciones e instrucciones, como las de seguridad en el trabajo, en distintos idiomas y en formatos accesibles.
  • Impulsando la economía local allá donde opere la empresa, especialmente en países en desarrollo, utilizando mano de obra y proveedores locales, protegiendo el entorno y apoyando a las empresas locales.
  • En el sector agroalimentario, llevando a cabo prácticas de comercio justo con los productores agrarios, pagando un precio justo y propiciando la mejora de sus condiciones salariales.
  • Cumpliendo con las leyes y regulaciones tributarias en los países de operación.

En el ámbito externo:

  • Utilizando las actividades de la empresa para reducir las desigualdades. Por ejemplo, una empresa del sector bancario ofreciendo remesas accesibles a trabajadores migrantes que necesiten transferir fondos a sus países nativos o una empresa del sector alimentario o textil, reduciendo el precio de sus productos para hacerlos más accesibles a los grupos desfavorecidos.
  • Abriendo nuevos negocios y actividades en países en desarrollo bajo el prisma de la sostenibilidad, ofreciendo trabajos decentes y seguros a la población local, que les permitan progresar socialmente.
  • Invirtiendo parte de las ganancias de la empresa en impulsar el desarrollo y las infraestructuras en los países en desarrollo en los que tenga operaciones.
  • Invirtiendo en adaptación climática en las regiones más vulnerables para que cuenten con los recursos suficientes y puedan hacer frente a los impactos climáticos.
  • Expandiendo las operaciones de la empresa a países que salen de conflictos, para acelerar la recuperación económica de la zona y proporcionar empleos a personas en situación de vulnerabilidad.
  • Creando becas destinadas a personas que vivan en situación vulnerable, con el objetivo de proporcionarles las habilidades, herramientas y conocimientos necesarios para encontrar empleo.
  • Destinando recursos a la ayuda humanitaria, para combatir la desigualdad que generan los desastres naturales y las guerras.
  • Realizando proyectos de cooperación al desarrollo y acción social con el foco en zonas o personas vulnerables, a nivel nacional e internacional.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG, universidades, sector público y otras empresas para realizar proyectos que contribuyan a la reducción de las desigualdades.

Empresas y organizaciones ante el ODS 12

¿En qué consiste el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12?

El progreso económico y social desarrollado en el último siglo ha estado ligado a una degradación ambiental que pone en peligro nuestro desarrollo futuro y nuestra supervivencia. Garantizar el bienestar de la población, a través del acceso a agua, energía, alimentos u otros bienes se traduce en un consumo de los recursos naturales presentes en nuestro planeta, y los modelos actuales de producción y consumo están agotando estos recursos y dañando los ecosistemas.

Desde los años 70 no ha parado de adelantarse el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra. En 2019, solo en 7 meses se consumieron todos los recursos naturales que son capaces de regenerar los ecosistemas terrícolas en un año. Y en España todos los recursos naturales se gastaron incluso 2 meses antes, 15 días antes que en 2018. A nivel mundial, vivimos como si tuviéramos 1,75 planetas a nuestra disposición y se calcula que la población mundial llegará a los 10.000 millones de habitantes para 2050, con esta cifra harían falta casi 3 planetas para contar con los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales.

La huella material, entendida como la cantidad total de materia prima extraída para consumo final, ha aumentado un 113% desde 1990. La demanda de materiales no se ha separado del crecimiento de la población ni del crecimiento del PIB en todo el mundo. Es imperativo invertir cuanto antes esta tendencia estableciendo medidas urgentes para frenar una sobreexplotación de los recursos y por tanto una mayor degradación del medioambiente.

Además, existe desigualdad en el reparto de los recursos. La huella material de los países de ingresos altos es mayor que su consumo nacional de materiales y es 13 veces el nivel de los países de ingresos bajos, lo que indica que el nivel de vida de las personas de las naciones más ricas depende en gran medida de los recursos extraídos de los países más pobres a través de las cadenas globales de suministro.

El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales, poniendo en marcha procesos para evitar la pérdida de alimentos, un uso ecológico de los productos químicos y disminuir la generación de desechos.

Asimismo, pretende impulsar los estilos de vida sostenibles entre toda la población, conseguir que el sector privado actúe bajo criterios de sostenibilidad e impulsar el cambio de modelo a través de políticas públicas, que eliminen los subsidios a combustibles fósiles y fomenten la contratación pública sostenible.  Además, se pretender fomentar un turismo sostenible, que genere crecimiento económico y proteja la cultura y productos locales.

«El ODS 12 pretende cambiar el modelo actual de producción y consumo para conseguir una gestión eficiente de los recursos naturales»

Las empresas del sector privado juegan un rol clave para lograr estas metas, debiendo incorporar en sus modelos de producción y consumo criterios de economía circular, potenciando el consumo responsable entre sus grupos de interés y construyendo una cultura empresarial ligada al desarrollo sostenible. Esto les permitirá también alinearse con los requisitos que se establecen en las nuevas normativas que se están desarrollando en los últimos años en muchos países.

Además, en este ODS, en concreto en la sexta meta, se especifica la importancia de que las empresas en la acción y el reporting de su contribución al desarrollo sostenible: “alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes”.

¿Cómo pueden las empresas contribuir al ODS 12?

Las empresas pueden contribuir de diferentes maneras al ODS 12. Hay determinadas empresas cuyo núcleo de negocio está más directamente ligado a este Objetivo, como las del sector agroalimentario o las del sector industrial. No obstante, todas las empresas, independientemente de su sector, pueden tomar medidas para contribuir a este ODS.

En el ámbito interno:

  • Incorporando el ODS 12 en la visión empresarial, en las políticas y estrategias, y desarrollando objetivos e indicadores de sostenibilidad en todos los productos y servicios.
  • Integrando criterios de economía circular en la organización, mediante políticas de prevención, reducción, reutilización, reciclaje y valoración de residuos, adaptando prácticas sostenibles y reflejándolas en los informes de sostenibilidad.
  • Combatiendo el desperdicio alimentario en toda la cadena de valor y reduciendo las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción, distribución y suministro, en colaboración con proveedores, consumidores, minoristas y gobiernos.
  • Impulsando la eficiencia energética en toda la cadena de valor, incluidas la extracción, la fabricación, el embalaje y la logística, potenciando el uso de energías renovables.
  • Implantando medidas para optimizar el uso del agua y fomentando la reutilización hídrica en la extracción de materiales y transformación de productos.
  • Minimizando la contaminación atmosférica, hídrica, del suelo y acústica y los residuos en los procesos de producción y distribución de productos y servicios. Impulsando operaciones limpias, a través de elementos libres o bajos en sustancias tóxicas.
  • Diseñando los productos y servicios de la empresa para que hagan un uso eficiente de la energía y los recursos naturales en todas las etapas a través de la cadena de valor.
  • Retirando gradualmente del mercado aquellos productos y servicios que impliquen un consumo excesivo de energía y de recursos naturales.
  • Extendiendo la vida útil del producto puesto en el mercado.
  • Utilizando materiales biodegradables, reciclables o reutilizables en la producción de productos y servicios colaborando con la cadena de valor.
  • Invirtiendo en ecoinnovación para el desarrollo de prácticas y tecnología más sostenible.
  • Potenciando prácticas con el menor impacto negativo sobre la biodiversidad y los ecosistemas y potenciando aquellas que impacten de forma positiva sobre el medioambiente, la sociedad y la economía.
  • Fomentando el negocio con proveedores locales bajo criterios de sostenibilidad, reduciendo el impacto sobre el medioambiente del transporte de productos y servicios e impulsando una económica local sostenible.
  • Formando a empleados, proveedores y cadena de valor en su conjunto en prácticas y pautas de producción y consumo sostenible.
  • En el caso de las empresas del sector agroalimentario, realizando auditorias para determinar cómo y por qué se desperdician alimentos y optimizar el proceso.
  • Potenciando el ecoetiquetado en los productos de la empresa y proporcionando información transparente y fiable a los consumidores y otros grupos de interés.
  • Optimizando los envases de los productos de la empresa, utilizando materiales biodegradables y disminuyendo los desechos y la contaminación que generan.
  • Estableciendo objetivo de reducción de residuos aspirando a conseguir residuo cero.
  • Implantando sistemas de gestión ambiental y de ecodiseño certificados.
  • Realizando un informe de progreso o memoria de sostenibilidad, para informar a sus grupos de interés de las contribuciones e implicaciones de la empresa en materia de sostenibilidad y fomentando estas prácticas en su cadena de suministro.

En el ámbito externo:

  • Utilizando las actividades de la empresa para fomentar la producción y el consumo sostenible. Por ejemplo, una empresa del sector alimentario, redistribuyendo sus excedentes o una empresa del sector turístico, promoviendo la mano de obra, la cultura y los productos locales.
  • Participando en workshops y jornadas para difundir buenas prácticas en cuestiones relacionadas con la economía circular, los ecoproductos, los ecoservicios, el ecodiseño y el turismo sostenible.
  • Realizando proyectos para fortalecer la capacidad científica y tecnológica de los países en desarrollo, impulsando en ellos modalidades sostenibles de producción y consumo.
  • Colaborando entre todas las empresas del sector para potenciar prácticas y pautas de producción y consumo sostenible.
  • Creando una simbiosis industrial aprovechando las sinergias de empresas de una misma zona como puede ser un polígono industrial, buscando mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.
  • Participando en eventos relacionados con el reporting en materia de sostenibilidad, para fomentar la transparencia y la comunicación de las empresas con sus grupos de interés.
  • Creando herramientas que permitan una mejor gestión y control de la cadena de suministro por parte de las empresas, especialmente en relación a las pautas de fabricación de productos y servicios.
  • Llevando a cabo campañas de publicidad, marketing o sensibilización para fomentar las pautas de consumo responsable y sostenible entre la población de forma individual o en colaboración con asociaciones de consumidores u otras organizaciones de la sociedad civil.
  • Apoyando iniciativas y comprometiéndose públicamente a impulsar la transición hacia una economía circular. Por ejemplo, suscribirse en el Pacto por una Economía Circular.
  • Creando alianzas público-privadas con ONG, universidades, sector público y otras empresas para realizar proyectos que contribuyan a generar modalidades sostenibles de producción y consumo.

Empresas pioneras adoptan los principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPS)

Los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPS, por sus siglas en inglés) brindan orientaciones prácticas para que las empresas puedan promover e implementar acciones transformadoras para lograr la igualdad y el empoderamiento de las mujeres en los espacios de trabajo, el mercado y las comunidades.

ONU Mujeres y Pacto Global presentaron este día de manera oficial a las empresas comprometidas con la igualdad en el marco de la iniciativa “Principios de Empoderamiento de Mujeres: La Igualdad es un Buen Negocio”, juntamente con la Oficina de la Coordinadora Residente (OCR) del Sistema de las Naciones Unidas, la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), CENTRARSE (el Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial), y la Asociación de Exportadores de Guatemala (AGEXPORT), como un esfuerzo común para visibilizar el compromiso del sector privado en avanzar hacia la inclusión y la igualdad de las mujeres de manera articulada en Guatemala.


Los WEPS se dieron a conocer en el país en el año 2019, a partir de ahí, más de 50 empresas han mostrado interés y 35 empresas han adoptado los principios, adhiriéndose y comprometiéndose voluntariamente a trabajar en 7 principios que comprenden los WEPS.

Los principios


(1) Promover la igualdad entre hombres y mujeres, desde la dirección al más alto nivel;
(2) Tratar a todos los hombres y mujeres de manera igualitaria en el trabajo;
(3) Velar por la salud, la seguridad y el bienestar de las y los trabajadores:
(4) Promover la educación, la formación y el desarrollo profesional de las mujeres;
(5) Llevar a cabo prácticas de desarrollo empresarial, cadenas de suministros y marketing favor del empoderamiento de las mujeres;
(6) Promover la igualdad mediante iniciativas comunitarias y de cabildeo;
(7) Evaluar y difundir los progresos realizados a favor de la igualdad y el empoderamiento de las mujeres.


Así mismo, los WEPS son una iniciativa internacional que ha logrado que más de 4,500 empresas en el mundo (1,300 en América Latina) se comprometan a trabajar por espacios laborales más igualitarios. Por otro lado, se basan en estándares internacionales de derechos humanos y de trabajo con impacto en la transformación de los mercados y las comunidades para ser más inclusivos, y parten del reconocimiento de que las empresas tienen una responsabilidad y un impacto catalítico para lograr la igualdad y el empoderamiento de las mujeres. Además, los WEPS marcan una ruta y permite una alineación estratégica para que el sector privado pueda contribuir al cumplimiento la Agenda 2030, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 1, 5, 8, 9, 10, 11, 12 y 17.

Las empresas al volverse más inclusivas, (i) aumentan su prestigio nacional e internacional al mejorar su reputación y percepción de la responsabilidad social empresarial (RSE), (ii) incrementan las utilidades, dado que , (iii) generan crecimiento económico y competitividad, (iv) se aprovecha el potencial económico y talento de las mujeres, (v) las empresas se convierten en protagonistas, en la transformación de los mercados a través de las cadenas de suministros y campañas de marketing inclusivas, (vi) las empresas se convierten en agentes de cambio para lograr la igualdad, y el empoderamiento de las mujeres en Guatemala mediante los programa Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

Durante el evento de presentación de las empresas firmantes comprometidas con la igualdad participaron, Adriana Quiñones, Representante de País de ONU Mujeres; Rosa María de Frade, Presidenta de Pacto Global; Rebeca Arias, Coordinadora Residente de la ONU en Guatemala; Juan Pablo Morataya, Director de CentraRSE; Connie de Paiz, Presidenta de Agexport; y Carmen Torrebiarte, Tesorera Junta Directivae de la CIG.

Veintiséis años después de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing, y ante la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, el consenso internacional sobre la necesidad de lograr la igualdad de género es más firme que nunca. El empoderamiento de las mujeres y las niñas es uno de los principales objetivos. En los últimos 25 años, América Latina y el Caribe ha logrado importantes mejoras en el ámbito económico y social. Sin embargo, el mejor escenario económico y las innovaciones en materia de política social no fueron suficientes para superar los retos; en especial durante el año 2020 de cara a la pandemia COVID-19, en ese contexto poner a las mujeres al centro de la recuperación económica es vital para el beneficio del país.

Listado de empresas pioneras en adoptar los WEPS

  1. Agencia Ocote
  2. Agexport
  3. Alimentos Bohemia
  4. Alterna
  5. MAIA
  6. Avalon Contact Center &BPO
  7. Banrural
  8. Bantrab
  9. Bayer
  10. Biorgani
  11. Biotrash
  12. Cámara de Comercio e Industria
    guatemalteco-alemana
  13. Cámara de Industria de Guatemala
  14. CBC
  15. Centrarse
  16. Consortium Legal
  17. Consultora Q´anil
  18. DobleVía
  19. EarthPower
  20. Ecosistemas Proyectos Ambientales
  21. Elephant Marketing Insight
  22. Ethikos Global
  23. G&T Continental
  24. Hilton Garden Inn
  25. Mercadito de Lola
  26. Merck SA
  27. Panifresh
  28. Programa Valentina
  29. Qüilo
  30. Sanofi Aventis
  31. Schneider Electric
  32. Serigrafía la Gringa
  33. SIECA
  34. Tigo Guatemala
  35. Xumak, LLC

Principio 10

Las empresas e industrias deben aumentar la auto-regulación, orientados por códigos apropiados, reglamentos e iniciativas integradas en todos los elementos de planificación y toma de decisiones, y fomentando la apertura y el diálogo con los empleados y el público.

Escenarios y condicionantes 

El 24 de junio de 2004, durante la Cumbre de Líderes de Global Compact en Nueva York, se anunció que el Pacto Mundial de Naciones Unidas incluiría en adelante un décimo principio contra la corrupción. Esta decisión fue adoptada en 2004 tras un proceso de consulta a todos los participantes, que expresaron su apoyo para luchar contra la corrupción.

Este  décimo principio compromete a los participantes del Pacto Mundial de la ONU no sólo para evitar el soborno, la extorsión y otras formas de corrupción, sino también a desarrollar políticas y programas concretos que aborden el tema de la corrupción. Las empresas también tienen el reto de trabajar en conjunto y unirse a la sociedad civil, las Naciones Unidas y los gobiernos se den cuenta de una economía global más transparente.

La corrupción puede adoptar muchas formas, desde un pequeño tráfico de influencia hasta el soborno más institucionalizado. La definición de corrupción que da Transparencia Internacional (IT) es “el abuso del poder encomendado para el beneficio propio”. Esto puede significar no solamente beneficios financieros sino también otro tipo de ventajas. Además, esta definición se aplica tanto al sector público como al privado. Naciones Unidas ha definido corrupción como el abuso de poder para obtener ganancias privadas.

Con la entrada en vigor de la Convención de la ONU contra la Corrupción (UNCAC) en 2005, se introdujo una importante herramienta global para luchar contra la corrupción. La Convención contra la Corrupción es el instrumento legal subyacente para el 10 Principio. La corrupción puede tomar muchas formas que varían en grado, del uso menor de la influencia de la corrupción institucionalizada. La definición de Transparencia Internacional de la corrupción es «el abuso del poder para beneficio propio». Esto puede significar no sólo el beneficio económico sino también ventajas no financieras.

Las Directrices de la OCDE para las empresas multinacionales definen la extorsión de la siguiente manera: «La solicitud de sobornos es el acto de pedir o tentar a otro a cometer soborno. Se convierte en extorsión cuando esta exigencia está acompañada por las amenazas que ponen en peligro la integridad personal o la vida de la. actores privados involucrados «. Los Principios de Transparencia Internacional definen al soborno como: » ofrecimiento o aceptación de cualquier regalo, préstamo, honorario, recompensa u otra ventaja desde o hacia cualquier persona como incentivo para hacer algo que es deshonesto, ilegal o un abuso de confianza, en el ejercicio de la actividad de la empresa «.

Beneficios para las empresas de respetar el Principio 10

Hay muchas razones por las que la eliminación de la corrupción se ha convertido en una prioridad dentro de la comunidad de negocios. La confianza en los negocios entre los inversores, clientes, empleados y el público han sido erosionadas por las recientes oleadas de escándalos de ética empresarial en todo el mundo. Las empresas están aprendiendo de la manera difícil que puedan ser considerados responsables por no prestar suficiente atención a las acciones de sus empleados, empresas asociadas, socios comerciales y agentes.

El rápido desarrollo de las reglas de gobierno corporativo en todo el mundo también está impulsando a las empresas centrarse en medidas contra la corrupción como parte de sus mecanismos para expresar la sostenibilidad corporativa y para proteger su reputación y los intereses de sus grupos de interés. Sus sistemas de lucha contra la corrupción cada vez más se están extendiendo a una serie de cuestiones éticas y de integridad, y un creciente número de gestores de inversión están buscando a estos sistemas como evidencia de que las empresas se comprometen buena y bien administrado práctica empresarial.

Las empresas se enfrentan altos riesgos éticos y comerciales y los costes potenciales cuando fallan para luchar eficazmente contra la corrupción en todas sus formas. Todas las empresas, grandes y pequeñas, son vulnerables a la corrupción, y el potencial de daño es considerable. Negocio puede enfrentar:

  • Riesgos legales: no sólo son la mayoría de las formas de corrupción ilegales donde se producen, pero también es cada vez más ilegal en el país de origen de una empresa para llevar a cabo prácticas corruptas en otro país;
  • Riesgos de reputación: empresas cuyas políticas y prácticas no cumplen con los altos estándares éticos, o que adoptan una actitud relajada hacia el cumplimiento de las leyes, están expuestos a graves riesgos para su reputación.A menudo es suficiente para ser acusado de negligencia por la reputación de una empresa para ser dañado incluso si un tribunal determina posteriormente el contrario;
  • Los costos financieros: hay una clara evidencia de que muchos países pierden cerca de US $ 1 billón debido al fraude, la corrupción y las transacciones de negocios turbios y, en ciertos casos, la corrupción puede costar un país hasta un 17% de su PIB, según el Programa de Desarrollo de la ONU en 2014 . Esto socava el rendimiento del negocio y desvía recursos públicos de desarrollo sostenible legítimo;
  • La erosión de la confianza y la lealtad interna confidenceas poco ético personal de comportamiento perjudica a la empresa, así como la cultura ética global de la empresa.

Algunos ejemplos de cómo las empresas fomentan la lucha contra la corrupción a través de sus actividades:

El Pacto Mundial de la ONU sugiere que los participantes consideran los siguientes tres elementos cuando la lucha contra la corrupción y la aplicación del décimo principio:

  • Interna: Como primera y fundamental paso, introducir políticas y programas dentro de sus organizaciones y sus operaciones comerciales contra la corrupción.
  • Externo: Informe sobre el trabajo contra la corrupción en el informe anual sobre el Progreso; y compartir experiencias y mejores prácticas a través de la presentación de ejemplos e historias de casos.
  • Acción colectiva: unir fuerzas con otras empresas del sector y con otras partes interesadas a intensificar los esfuerzos contra la corrupción, el nivel del campo de juego y crear una competencia justa para todos. Las empresas pueden utilizar el concentrador de acción colectiva contra la corrupción para crear un perfil de empresa, proponer proyectos, encontrar socios y los proyectos en curso, así como los recursos en la acción colectiva contra la corrupción.
  • Firmar el “Anti-corrupción llamada a la acción”, Que es una llamada de negocios a los gobiernos para hacer frente a la corrupción y fomentar la gobernabilidad efectiva para una economía global sostenible e integrador. La participación de su empresa en este llamado a la acción pone de relieve sus esfuerzos continuos para integrar lucha contra la corrupción en sus estrategias y operaciones. Más información sobre la llamada a la acción y cómo inscribirse

Recursos

Los negocios contra la corrupciónGuía para la sostenibilidad corporativa

Corporate Sustainability with Integrity: Organizational Change to Collective Action

Folleto informativo sobre el Sistema de Gestión de la Integridad y Transparencia para la pyme

Circular 1/2016, sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas conforme a la reforma del código penal efectuada por ley orgánica 1/2015

Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal

Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penalircular 1/2016, sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas conforme a la reforma del código penal efectuada por ley orgánica 1/2015

Herramienta E-learning: The fight against corruption

Vídeo: UN Global Compact 10th Principle Against Corruption

Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción

Corruption: Cost and Mitigating Strategies

Fighting the Crime of Foreign Bribery. The Anti-Bribery Convention and the OECD Working Group on Bribery

Principios Empresariales para Contrarrestar el Soborno de Transparencia Internacional para PYME

Principios Empresariales para Contrarrestar el Soborno de Transparencia Internacional (Inglés)

Documento guía para la implementación del Décimo Principio-Global Compact

Convención de la OCDE para combatir el soborno de funcionarios públicos extranjeros en transacciones comerciales internacionales

Contribución y transparencia. Informe de transparencia en la web sobre la responsabilidad fiscal de las empresas del Ibex 35

Anti-corruption third party Due Diligence: a guide for small and medium size entities


Presentamos un nuevo marco de aplicación de los ODS para escalar la ambición de las empresas sobre la Agenda 2030

Con motivo del lanzamiento de la plataforma SDG Ambition, el Pacto Mundial de Naciones Unidas ha presentado un nuevo Marco de Aplicación de los ODS, que tiene como objetivo guiar a las empresas para que profundicen en la integración de los ODS y los Diez Principios en la estrategia empresarial, las operaciones y el compromiso con los grupos de interés.

Para su desarrollo, la iniciativa de Naciones Unidas se ha basado en la experiencia de las empresas pioneras en sostenibilidad, combinando las recomendaciones clave del Board Program con guías de referencia en sostenibilidad como SDG Compass, el Blueprint for Business Leadership on the SDGs o la Guía práctica «Integrando los ODS en los informes corporativos».

Como resultado, el nuevo marco se ha organizado en tres áreas principales que van desde la integración de los ODS en la estrategia empresarial y el conjunto de operaciones de la empresa hasta la implicación de los grupos de interés en el desarrollo sostenible. Éstas son:

  1. Anclar la ambición en la estrategia y la gobernanza

Desde hace tiempo venimos afirmando que la apuesta por la Agenda 2030 no debe quedarse solamente en los departamentos de sostenibilidad y medioambiente, sino que deben integrarse en la estrategia de la organización para que toda ella esté alineada con los ODS. Solo así, la empresa logrará tener el impacto que la Agenda de la Humanidad demanda.

Para ello, el marco propone que las empresas empiecen redefiniendo el propósito corporativo en línea con los principios de sostenibilidad y destaca dos aspectos clave en este proceso: (1) considerar dónde puede una empresa aportar más (directamente a través de operaciones o productos o indirectamente, por ejemplo, ayudando a los consumidores a tomar decisiones más sostenibles) y (2) tener en cuenta cómo contribuirán esas acciones a impulsar los objetivos empresariales tradicionales y a crear nuevas formas de valor para el cliente.

Asimismo, este propósito debe estar integrado en la gobernanza para garantizar la plena responsabilidad de la agenda de transformación a través de nuevas estrategias y objetivos corporativos que se anclan en un cuadro de mando integral.

2. Profundizar la integración en el conjunto de las operaciones

Una vez que la empresa ha integrado los ODS en la estrategia, puede pasar a la acción implementándola en el conjunto de las operaciones y los procesos empresariales. Es decir, deberemos tener en cuenta la implementación de la misma en los tres ámbitos principales:

  • Productos y servicios: la integración de los ODS en la cartera de productos y servicios exigirá cambios en toda la cadena de valor, desde los procesos de investigación y el desarrollo de productos, la obtención y adquisición de materias primas hasta el establecimiento de cadenas de suministro más sostenibles, pasando por garantizar que la fabricación y los servicios de apoyo estén alineados para respaldar los objetivos relacionados con los ODS. Además, debemos asegurarnos de que existan mecanismos para gestionar el impacto del producto durante su uso y al final de su vida útil.
  • Gestión de personas: La inclusión de los ODS en el núcleo de la actividad de la empresa dependerá de los cambios en la cultura empresarial y las prácticas de gestión del personal. Éstas pueden incluir la creación de objetivos alineados con los ODS, descripción de funciones y la gestión del desempeño o incluso la creación de estructuras de liderazgo y políticas de incentivos.
  • Finanzas: Para dirigir los recursos financieros hacia la transformación de productos y organizaciones, es importante integrar las prioridades empresariales relacionadas con los ODS en el flujo de capital y en el presupuesto dentro de una organización. Desde inversiones en investigación y desarrollo hasta asignaciones de capital para nuevas instalaciones y equipos, estas decisiones son un factor crítico para el progreso en cualquier iniciativa estratégica.

3. Reforzar el compromiso con los grupos de interés

Por último, al tiempo que las empresas se embarcan en la integración de la ambición, también pueden aumentar el enfoque en un tercer pilar: los grupos de interés. En este sentido, debemos considerar que cada vez más, tanto los consumidores como los inversores reclaman que las empresas estén alineadas con criterios de sostenibilidad. Por ello es esencial que la entidad apueste por la transparencia y la rendición de cuentas reportando información sobre su impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible e invierta tanto en el desarrollo de alianzas como en una estrategia de marketing que ponga en valor el trabajo que realiza la empresa en este campo. Esto último, ayudará además a ampliar la sensibilización entre grupos de interés y obligará a los competidores del sector a reaccionar ante un listón elevado, impulsando una «carrera hacia lo más alto» de la sostenibilidad.

Más información sobre la iniciativa SDG Ambition aquí.